Quienes Somos

ASAPRA, es una corporación internacional de derecho privado, sin fines de lucro, que fue fundada en Viña del Mar, Chile, en 1969, con la finalidad de integrar en una sola entidad a las cámaras, federaciones, asociaciones y uniones de Agentes, Despachantes y/o Corredores de Aduana de América Latina, España y Portugal. Los Agentes de Aduana, de esta forma representados por ASAPRA, hoy alcanzan a mas de 25 mil profesionales distribuidos en los distintos países de Iberoamérica.

Con una naturaleza similar, aunque de creación más reciente, existen también agrupaciones de Agentes de Aduana de Norteamérica y Asia, la International Federation Customs Brokers Associations (IFCBA), y de Europa, la Confederación Internacional de Agentes de Aduana, CONFIAD. Con ambas corporaciones y sin perjuicio de la autonomía que cada una de ellas posee en su respectiva área continental, ASAPRA mantiene vínculos de cooperación y entendimiento, constituyéndose la sumatoria de estas tres agrupaciones en la más amplia red de profesionales aduaneros privados del mundo.

La importancia de ASAPRA ha mantenido una directa relación con la evolución que ha existido en la valoración práctica y consagración legislativa que han hecho los Estados de la función que cumplen los Agentes de Aduana. En este sentido, los modelos aduaneros que pueden exhibir los más positivos resultados en términos de eficacia, agilidad y transparencia, corresponden a aquellos en que las Administraciones Aduaneras, han vivido procesos de racionalización en los que reservándose sólo determinados aspectos considerados indelegables, han trasladado a los Agentes de Aduana labores que antes sólo podía realizar el Estado. El caso más demostrativo de este enfoque de la función pública aduanera del Estado es el sistema chileno y a él se han sumado experiencias muy similares de modernización, como es la situación de Bolivia, y del mismo modo tratamientos similares del tema aduanero se consagran en las legislaciones de México y Uruguay.

El resultado del proceso anterior es que el Agente de Aduana se transformó en un elemento fundamental y prácticamente insustituible para los Estados que sin alterar su naturaleza de ente privado, recibió facultades delegadas de la autoridad, que lo transformaron en un Auxiliar de la Función Pública Aduanera del Estado, e incluso en ministros de fe o fedatario público de los actos en que él interviene. Ello, sin perjuicio de los avances que en el campo propiamente aduanero ha traído como resultado esta concepción de responsabilidades compartidas entre la Administración y el Agente de Aduana, ha representado para los Estados la posibilidad de que la capacidad que antes debía utilizar en aspectos como comprobación, revisión y control respecto de operadores, mercancías y tributos, hoy puede utilizarla en nuevas ocupaciones que a la luz de problemas que actualmente interesan a las autoridades, requieren de toda su atención, como asuntos medioambientales, lavado de dinero, tráfico de estupefacientes y otros.

Concretamente, en el modelo chileno, pionero en la materia, a la Aduana le correspondía exclusivamente realizar las actividades de Comprobación de la documentación base de la operación aduanera de que se tratare; realizar la revisión o Aforo de Documentos y Mercancías, con el objeto de Clasificarlas, establecer el Arancel aplicable, Valorarlas y establecer los requisitos y exigencias de diversa naturaleza que la operación requería; y, efectuar la Liquidación de Derechos, Gravámenes, Tributos y demás Impuestos derivados del trámite. A lo que se agregaba la obligación de la Administración Aduanera de mantener físicamente en su poder los documentos relacionados con la operación y conservarlos por un determinado período de tiempo. La modernización efectuada en Chile trasladó dichas funciones al Agente de Aduana y lo consagró legalmente como “profesional auxiliar de la función pública aduanera, cuya licencia lo habilita ante la Aduana para prestar servicios a terceros como gestor en el despacho de mercancías”. Lo que resulta ratificado con la indicación expresa de que (los Agentes de Aduana) “tendrán el carácter de ministros de fe en cuanto a que la Aduana podrá tener por cierto que los datos que registran en las declaraciones que formulen en los documentos de despacho pertinente, incluso si se trata de una liquidación de gravámenes aduaneros, guardan conformidad con los antecedentes que legalmente les deben servir de base” (Artículo 220, incisos primero y segundo, Ordenanza de Aduanas, texto actual del Decreto Ley N°743, de 1974, publicado en el Diario Oficial de la República de Chile, el 21 de junio de 1998).

Esa importancia, utilidad y necesidad que adquiere gradualmente y con muy positivos resultados la función del Agente de Aduana también se advierte en el rol que comienza a desempeñar la Asociación Internacional de Agentes Profesionales de Aduana, ASAPRA, la que desde su fundación postula el carácter de auxiliar de la función pública que puede y debe darse a los agentes de aduana, su condición de persona natural que lo habilita para consagrarlo como ministro de fe, y la responsabilidad que tiene él y su personal por los actos en que interviene; dichos planteamientos enunciados inicialmente como principios, luego de transformarse en normas legales concretas, demuestran lo acertado de los postulados de la Asociación y terminan por convertirla en un interlocutor absolutamente válido para los gobiernos y autoridades nacionales y para los órganos internacionales públicos y privados vinculados al comercio internacional y al campo aduanero.

Una demostración específica de esta nueva perspectiva en el enfoque del rol de los Agentes de Aduana es el criterio es, por ejemplo, el criterio establecido por la Organización de Estados Americanos, OEA, que el 17 de octubre de 1979 y como una conclusión del “Programa del Sector Público” de la Secretaría General de la Organización, consignó que “El Agente de Aduana es una persona natural, profesional, auxiliar de la función pública aduanera, autorizado por la Administración del Estado para prestar habitualmente servicios a terceros, en el desaduanamiento de mercancías, previo mandato de éstos, con los derechos, obligaciones y responsabilidades que la ley le establezca”.

Actualmente y al igual que la estrecha relación que se da al interior de cada país entre Agentes de Aduana y Administraciones Aduaneras, es el vínculo que ASAPRA, como entidad que los reúne en América Latina, España y Portugal, mantiene con los principales entes internacionales públicos rectores de la actividad aduanera.

La experiencia y conocimiento de los 30 años de vida de ASAPRA y el aporte profesional y técnico, que con carácter especializado, entregan los Agentes de Aduana de los distintos países que la integran, han permitido que la Asociación brinde su aporte para el perfeccionamiento de modelos y sistemas aduaneros en trabajos conjuntos con OEA, ALADI y particularmente en el marco del Convenio Multilateral sobre Cooperación y Asistencia Mutua entre las Direcciones Nacionales de Aduanas de América Latina, España y Portugal, acuerdo este último del que ASAPRA fue impulsor y al cual se encuentra integrado en calidad de Miembro Observador.

Igualmente destacable es la relación con la Organización Mundial de Aduanas, cuya Secretaría General recientemente ha respaldado el conferir a ASAPRA la calidad de participante en la Organización, con el estatus de Observadora, atendido “el importante rol que la Asociación ha desempeñado y desempeña en Latinoamérica”.

En el ámbito de cooperación con acuerdos y organizaciones específicas, sean de carácter geográfico o funcional, ASAPRA mantiene representantes ante la Secretaría General del Acuerdo de Cartagena (Pacto Andino), la Confederación de Asociaciones de Agentes Aduanales de Centro América y Panamá (CONAACAP), la Federación de Asociaciones Nacionales de Agentes de Carga de América Latina y del Caribe (ALACAT).

Con todas ellas ASAPRA participa y aporta en la perspectiva de optimizar los criterios que propendan a la simplificación y perfeccionamiento de los procesos aduaneros y la funcionalidad de éstos para servir como punto de apoyo y fomento del comercio internacional, hoy indiscutiblemente ligado al desarrollo y bienestar de los países.

En el campo interno ASAPRA vela por la continua capacitación, perfeccionamiento y desarrollo profesional de sus afiliados, a través de seminarios, cursos y conferencias que se desarrollan sobre diversas áreas temáticas en los distintos países que sus afiliadas representan. Entre estos cabe destacar, como una actividad que hoy es periódica, el carácter de patrocinador que ASAPRA tiene, en conjunto con la Aduana Norteamericana y otros entes especializados de los sectores público y privado, del Simposio de las Américas sobre Aduanas, Comercio y Finanzas, ya en su quinta versión y que anualmente se realiza en Miami, Florida, Estados Unidos de América.

Muchas son las iniciativas que ASAPRA ha desarrollado e impulsado tanto por iniciativa propia como también en conjunto con otras organizaciones de naturaleza similar, y que a lo largo de sus 32 años de vida han contribuido a la simplificación de los modelos aduaneros. Actualmente, en este sentido, se encuentra en pleno proceso de desarrollo un proyecto que bajo la denominación de “Estudio Comparativo de Legislaciones Aduaneras de América Latina, España y Portugal” y que cuenta con la cooperación de especialistas internacionales, está orientado a servir de base para la implementación de un “Acuerdo Marco de Legislación Aduanera”. Dicho estudio surgió en el marco de un convenio suscrito en noviembre de 1996 entre ASAPRA y la Asociación Latinoamericana de Integración, ALADI. La responsabilidad académica ha sido entregada a la Universidad Braulio Carrillo de Costa Rica, y las primeras conclusiones fueron presentadas en el XVIII Congreso de ASAPRA, que se realizó los días 24 al 27 de Noviembre de 1999, en Cochabamba, Bolivia, y que posteriormente, en el XIX Congreso celebrado entre el 29 de noviembre y 1 de diciembre de 2000, en Guayaquil, Ecuador, dio lugar a la formación de seis comisiones de trabajo que se abocaron al estudio del concepto único de la actividad del agenciamiento aduanero; elementos fundamentales de la actividad aduanera; requisitos para el ejercicio de la profesión de agente aduanal; su responsabilidad en importaciones y exportaciones; sistema sancionatorio e infraccional, y los regímenes aduaneros.

 

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