DOCUMENTOS DE INTERÉS |
INTERVENCION DEL SEÑOR PRESIDENTE DEL CENTRO DESPACHANTES DE ADUANA DE ARGENTINA, SEÑOR HECTOR J. FLEIRE
Por no contar quizás con la facilidad de palabra de Michel Danet, tengo escritas mis expresiones, porque es un pensamiento claro en relación a cuál es la función del despachante de aduana y cuáles son las normas o reglas que pensamos mejorar a efectos que la competitividad sea la base del accionar del despachante de aduana.
Nada más oportuno en estos momentos en que nuestro país se encuentra abocado a la proyección de nuevas pautas estratégicas con el firme propósito de reactivar la economía a través de transformaciones que se apoyan básicamente en la competitividad, en el fortalecimiento del intercambio y, fundamentalmente, en el protagonismo que le cabe a la aduana, como institución reguladora y propulsora del comercio exterior que la realización de este simposio en el que se intercambiarán ideas para lograrlo.
Desde hace muchos años y más concretamente en la última década el mundo está asistiendo, en todos los órdenes a tremendos cambios que fueron acelerándose sobre el fin del milenio, para llegar al comienzo del nuevo, o para mejor decir, al comienzo del tercer milenio que nos encuentra en la búsqueda de la optimización de los costos que demandan todas y cada una de las actividades que el hombre desarrolla en el universo. Dentro de todas estas mutaciones apareció un fenómeno que llegó para instalarse definitivamente en todos los países del mundo, llamado globalización el que acompañado por los inmensos avances de la informática y de las comunicaciones ha traído como consecuencia que, prácticamente, hayan desaparecido las distancias. De manera tal que bien podemos manifestar que las actividades científicas, económicas, culturales, de investigación etc. se desarrollan on line entre todos los países del mundo. La globalización ha traído para las empresas la acuciante necesidad de estar permanentemente en la búsqueda de que sus productos sean cada vez más competitivos, lo que las ha llevado a la planificación de desarrollos conjuntos con otras de sus mismos rubros. Pero esta complementación se realiza entre empresas situadas en distintos países lo que conlleva, también, al aumento considerable de las transacciones a nivel internacional las cuales requieren que los países y sus aduanas dispongan de ágiles y eficientes procedimientos de devolución de impuestos por draw back, admisión temporaria, etc. que les permitan, realmente, interactuar en condiciones de efectiva competitividad.
Pero para que ello así ocurra las aduanas de cada país deben exhibir estructuras que trasciendan, por operar en condiciones de transparencia en sus procederes, seguridad jurídica para los administrados, agilidad operatoria y además, contar con eficientes y capacitados auxiliares de sus servicios, donde se destaca la participación del despachante de aduana o su equivalente en cada país.
Por ello debemos tener presente que la actividad estatal, centrada en sus organismos primordiales, entre ellos la aduana, para lograr ambiciosas metas debe consubstanciarse con la actividad privada que, en definitiva, obra como motor impulsor que apunta al crecimiento y a la regulación de las actividades económicas. Cada día progresan más las negociaciones multilaterales encaminadas a la supresión de barreras que puedan trabar las acciones de comercio. Permitiendo de esta manera la integración de carácter económico entre las naciones. La conjunción de todos estos elementos permitirá asegurar efectos y consecuencias de mutuo interés para los inversores extranjeros que hallarán terreno propicio para sus proyectos y correlativamente el natural desarrollo y crecimiento de las economías receptoras de la misma. Como bien lo manifiesta el Dr. Danet, la prosperidad económica de los países depende en gran medida de su participación en el comercio internacional donde las aduanas juegan un papel preponderante en este aspecto ya que para establecerse en un país las empresas evalúan el funcionamiento de sus organismos estatales, analizando su grado de competitividad, seguridad jurídica y la transparencia de sus procederes. El despachante de aduana presta un servicio profesional que emerge como una necesidad indiscutible para el comercio exterior, más allá de la obligatoriedad que deviene del Código Aduanero, ya que con la cada vez más dispersa normativa con que se deben ejecutar todas las acciones y trámites exigen la presencia de profesionales con alto grado de profesionalidad que permita resguardar, con absoluta transparencia, el correcto cumplimiento de toda la normativa que exige la realización de los trámites por parte del comercio exterior ante el servicio aduanero. Es por ello que adquiere una real importancia la función y actuación profesional del despachante de aduana en su carácter de auxiliar del servicio aduanero para el resguardo de la renta fiscal y como representante de los importadores y exportadores para una correcta aplicación de toda la normativa aduanera donde, no obstante las presiones y embates de que ha sido objeto en el orden profesional, los hechos han demostrado su necesario protagonismo en el comercio exterior.
El Centro de Despachantes de Aduana, como institución que agrupa a la mayoría de los despachantes de aduana que actúan en el país, tiene muy en claro en función del pensamiento de sus autoridades que debe arbitrar todas las herramientas que estén a su alcance para lograr una mayor jerarquización en cuanto la capacidad de quienes, cada año, se van incorporando a la actividad. Para lo cual, y en la constante búsqueda de la excelencia de sus servicios y de su profesionalidad, oportunamente creó el Instituto Superior Centro de Despachantes de Aduana, reconocido oficialmente por el Ministerio de Educación, de donde egresan profesionales aptos para el asesoramiento en el comercio exterior cuyo nivel técnico genera competitividad. Nuestro objeto final es el lograr convertir a ésta en una carrera universitaria.
No dejan de preocuparnos cuando aparecen avisos periodísticos que ofrecen ser despachantes de aduana en pocos meses. Circunstancia que sólo sirve para bastardear nuestra profesión ya que la vastedad y profundidad de las últimas materias con que deben estar capacitados jamás podría lograrse en tan corto tiempo cuando nuestro instituto tiene adoptado en su plan de estudios una curricula que se desarrolla a lo largo de tres años.
Entendemos que no es de esa manera como debe lograrse la excelencia que, en definitiva, redundará en beneficio del propio estado.
Las empresas deben tener muy especialmente en cuenta que hoy la intervención del despachante de aduana dejó de ser un costo para las mismas, convirtiéndose en un valor agregado para su actividad. Por lo que a la hora de requerirle sus servicios, deben medir, para su elección, el grado de capacitación, antecedentes y estructura. Lo que a la postre contribuirá a que su operativa en el comercio exterior sea más competitiva. El mayor o menor grado de profesionalidad que éste exteriorice en el cometido de su servicio tiene una tremenda incidencia en los costos operativos, en cuanto, en la medida que tenga una mayor solvencia en la tarea clasificatoria de las mercaderías, conocimiento de las normas de valoración, dominio de la operativa documental etc. menor será el riesgo de extra costos y de las demoras por controversias o malas praxis al momento de cumplir con su cometido. Todas estas consideraciones apuntan a evitar interrupciones en lo que debe ser una fluida respuesta a los requerimientos críticos de las líneas de producción mediante un abastecimiento adecuado de materias primas y componentes que cada industria utiliza en sus planes, cuando ésta debe recurrir a operadores del exterior.
Hoy los procesos productivos de abastecimiento just in time, exigen que quienes intervienen en la tramitación aduanera estén debidamente preparados para dar una respuesta en tiempo y forma.
Estos conceptos apuntan a identificarnos con la filosofía de la Organización Mundial de Aduanas, cuyo Secretario General, que hoy nos honra con su presencia, es un organismo que está empeñado en el aporte de soluciones para el comercio internacional, particularmente para el transporte, el crecimiento e incidencia del comercio electrónico y el mantenimiento y apoyo de los instrumentos internacionales que promueve para hacer más efectivos y simplificados los sistemas aduaneros en los que acentúa su intervención el despachante de aduana.
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..Y que integra la comisión ad hoc designada por la Dirección General de Aduanas de la que participan las entidades afines, Cámara de Importadores de la República Argentina, la Cámara de Exportadores, para relevar y determinar las regulaciones y normativas cuya simplificación o eliminación redundará en un mayor control y eficiencia. Por ahora activa y permanentemente con la autoridad aduanera en el desarrollo y perfeccionamiento del sistema informático María que contó con su apoyo desde su inicio, realizando cursos y clases de adiestramiento y perfeccionamiento de su contenido para los usuarios. Es integrante y miembro fundador de la Asociación Internacional de Agentes Profesionales de Aduanas SAPRA, entidad que agrupa a los profesionales aduaneros de Latinoamérica, España y Portugal, que cuenta con un asiento en la OMA y que actúa en una ininterrumpida defensa de sus intereses y una constante prédica para el perfeccionamiento de las actividades de comercio exterior y la defensa de la figura de los agentes de aduana y su protagonismo.
Es miembro del grupo COLOBA, creado en octubre de 2000, por la Secretaría de Transporte, la que declaró de interés los estudios para la implementación de la plataforma de comercio electrónico de la Comunidad Logística del Puerto de Buenos Aires, integrada por la Administración General de Puertos, Dirección General de Aduanas, Centro de Despachantes, Terminales Portuarias, Agencias Marítimas y otros agentes de la comunidad portuaria que se fueron incorporando. Este grupo está actuando con el asesoramiento de la Autoridad Portuaria de Barcelona, apuntando al logro de una reducción notable de los costos de manejo de la documentación en las operaciones de comercio internacional, utilizando las modernas tecnologías de la información.
Días pasados el grupo COLOBA presentó y puso en marcha el Plan Director para la plataforma de e-commerce, comercio electrónico, de la Comunidad Logística del Puerto de Buenos Aires, que brindará beneficios a toda la comunidad portuaria reduciendo la documentación manual, el proceso de carga y control de datos y el tiempo de despacho de las mercaderías, logrando una mayor transparencia en el seguimiento de la gestión logística integrada.
Nuestra institución también, en procura de anticiparse a los tremendos adelantos que el comercio moderno, a corto plazo, habrá de requerir, ha contratado una empresa consultora a efectos de prestar el asesoramiento integral en los aspectos informáticos mediante la elaboración de los documentos necesarios que consideren todos y cada uno de los temas relevantes para la implementación de la certificación de firma digital para los trámites aduaneros. Y el protagonismo que el Centro de Despachantes de Aduana deberá tener actuando como eventual autoridad certificante, actividad en la cual nuestra institución tiene una larga trayectoria como autoridad certificante documental.
Entendemos que para profundizar nuestra acción en el ámbito de la competitividad es necesario trazar un plan de acción combinado con la aduana y siguiendo los lineamientos de la Organización Mundial de Aduanas como entidad tutelar de las entidades aduaneras del orbe, consensuar la normativa más rápida y efectiva conducente al mejoramiento de controles que apunten a erradicar el contrabando, suprimir tramitaciones e instancias inadecuadas, coordinar la información inherente al comercio exterior, lograr la simplificación de trámites y el perfeccionamiento de los regímenes inherentes al despacho aduanero, particularmente el de origen por las incidencias que posee en la optimización de las operaciones otorgando a los despachantes el protagonismo que poseen, como queda dicho, en su carácter de auxiliares del servicio aduanero, sin pasar por alto el rol que han adquirido en otros países, como por ejemplo Chile y Bolivia, donde se los considera auténticos ministros de fe.
Esta situación no se da en nuestro país en el que, últimamente, el despachante de aduana por imperio de la Ley 25063 que modificó el Código Aduanero en su Art. 37 es prescindible en su intervención, pese a la estrecha relación que posee con la actividad aduanera y su importante presencia en las actividades de comercio exterior.
Llamamos a la reflexión a las autoridades para que la modificación del Código Aduanero, que actualmente se encuentra en el Congreso Nacional, sea contemplada esta inquietud y se revierta la situación teniendo en cuenta que el criterio imperante en la mayoría de los países es la presencia.
Los distinguidos panelistas que me sucederán en el uso de la palabra seguramente aportarán datos ilustrativos y enfoques de la problemática que nos aqueja, pero estoy seguro que el vocablo competitividad constituirá el punto de arranque de todas las estrategias. Transformación importa desarrollo. Competitividad importa crecimiento. Todas las corrientes de opinión aquí presentes estarán con testes en que la oportunidad que ahora se nos presenta supone una enorme responsabilidad, la de apuntalar nuestra economía. Quienes actuamos en el vasto campo del comercio exterior sabemos perfectamente que para alcanzar el pretendido desarrollo debemos primero fijar las condiciones estables a las que apuntará nuestro esfuerzo que para consolidarse necesita la colaboración y el apoyo de los sectores públicos y privados sin cuya concordancia nada es posible. Los productores, los industriales, los importadores, los exportadores, los despachantes de aduana, somos los más directamente afectados por la recesión que sólo será erradicada si se esgrimen políticas adecuadas de corto y mediano plazo. Pero entre tanto es necesario transitar los caminos que están a nuestro alcance pues sólo se tendrá éxito mediante una mutua y estrecha colaboración y el ejercicio de acciones positivas por parte de quienes estamos a cargo de las fuerzas vivas de la actividad económica.
Muchas gracias.