DOCUMENTOS DE INTERÉS

Volver

INTERVENCIÓN DEL SEÑOR ADMINISTRADOR FEDERAL DE INGRESOS PÚBLICOS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA, SEÑOR HÉCTOR RODRÍGUEZ.

 

Buenos días. Yo agradezco al amigo Freire por haberme invitado. Realmente hoy dijo Michel Danet que la aduana debe escuchar. Me hubiera gustado estar toda la mañana escuchando pero, me perdí al amigo Fiori pero estuve escuchando a los otros oradores y realmente he seguido el consejo, he ido anotando algunas cosas y gracias por lo que nos toca en lo bueno, y gracias por lo que nos toca en lo malo.

De alguna manera recogía algunas cosas buenas. De alguna manera uno necesita sentir todos los días ganas de hacer cosas y en estos días es difícil, porque prendemos la radio y escuchamos pesimismo, prendemos la TV y escuchamos pesimismo, hablamos entre nosotros y escuchamos pesimismo. Pero el hecho que Freire haya conseguido que todos Uds. estén acá indica que todavía, adentro, a pesar del psicologuismo que tenemos los argentinos, tenemos ganas de hacer muchas cosas. Así que muchas gracias Sr. Di Fiori por recordar la tornaguía digital. Muchas gracias Osvaldo Rial por hacer mención a la resolución que he firmado en el día de ayer. No te puedo dar las gracias porque yo quería hacer algún discurso de competitividad y señalar que algunas de las ideas de Osvaldo están en un libro mío del año 92, así que no se las voy a contar y te voy a obsequiar este libro. Porque me importa que en el 2001 estés diciendo algunas cosas que hacíamos un grupo de argentinos en el año 92.

Gracias Mantilla por comentarnos, con él solemos tener algunas diferencias y algunas discusiones, que por lo menos estamos haciendo algo, caminando a la aduana sin papeles. No todo lo suficiente. Gracias por hablarnos de la experiencia de Nueva Zelanda. Lo vamos a tener en cuenta. Gracias por rescatar lo que estamos haciendo con el puerto de Barcelona y el puerto de Buenos Aires.

Santisteban decía que en la aduana, como desprestigio, que la aduana ha aparecido como culpable. Y me parece que en cada momento los argentinos buscamos un chivo expiatorio. Todos saben que cuando llegué a la dirección de la AFIP, es sabido que en su momento no fui proclive a la unificación de Aduana- DGI, lo tengo escrito, pero estaba hecho, había que obrar mucho tiempo. Pero sí intentamos poner coto, y lo saben los hombres de la aduana, al proceso de colonización que había sufrido la aduana. Todas las autoridades excepto el Dr. Cassullo en la aduana hoy, son hombres de la aduana, y cada metro cuadrado de Azopardo hoy, es metro de la aduana. Y son símbolos. Y yo sé que Carlos Sueiro por lo menos los conoce.

Gracias también a los que han expresado la no delegabilidad de las funciones de la aduana. Yo vengo sosteniendo públicamente y Uds. lo saben que ciertas cosas son indelegables porque hacen a la existencia misma del estado.

Y ese no es un problema de los radicales, no es un problema de los peronistas, no es un problema de los liberales, no es un problema de los socialistas y aliancistas, istas, istas...

Ese es un problema de nuestra existencia como país. Entonces hay ciertas cosas que son indelegables. Y muchas gracias Michel Danet porque nadie le pidió a Michel Danet que dijera eso hoy y Michel Danet comenzó diciendo eso en su discurso. Y entonces eso nos hace ver que no estamos equivocados. Lo que no significa una DGI, lo que no significa una aduana metida en su propia concha y olvidada del mundo. Porque como bien lo sostuvieron, la aduana vale si vale para la competitividad del país. La aduana vale y la impositiva vale si vale para que el hombre que tiene relación con la aduana ya sea en los distintos roles, despachante, importador, exportador, productor, sienta que la aduana es un servicio público de apoyo al comercio exterior y es un servicio de regulación del buen servicio en común y también si la DGI es un ente que atiende a los clientes que van a comprar un seguro contra el riesgo de ser un día fiscalizados. Y así podemos dividir a los buenos y los malos.

Y entonces agradezco las críticas, pero agradezco también estos señalamientos, porque nos ayudan a, algunos a rever algunas cosas y otras a afirmarnos y a salir con optimismo a pelear cada día por una aduana mejor.

Eduardo Cassullo les ha comentado qué estamos haciendo en la aduana. No se los voy a repetir, esto es un equipo. Una aduana eficiente es una aduana competitiva. Yo creo que esa es la definición que tenemos que tener. Y las aduanas deben recaudar, no como misión esencial, pero es una de sus misiones. Deben administrar la política comercial, y deben hacer protección de la sociedad. Porque la aduana tiene que ver en los medicamentos, la aduana tiene que ver en las drogas, en los explosivos, o sea, en las agresiones que sufrimos como sociedad. Yo personalmente me alegro de las estadísticas que me dan. Más kilos de marihuana tomados en frontera, más kilos de droga tomados en frontera, porque sé que voy a tener a mis hijos y a los amigos de mis hijos preservados del flagelo. Eso también lo hace la aduana, y eso normalmente es olvidado. Y lo hace gente con muy pocos recursos. Veíamos un caso la otra vez, una aduanera pidió una chatita prestada y siguió corriendo al lado del río, otro aduanero vio que había una diferencia en un camioncito, pidió prestada una herramienta que no tenía, cortó y allí teníamos un gran cargamento de marihuana. Y algunos de ellos los tuvimos que preservar con algún pase porque la situación era difícil. Así que cuando en la sociedad se habla alegremente de la aduana me parece que tendríamos que contestarle a muchos comentadores sociales cuál es el interés de estigmatizar a la aduana y a los agentes de la aduana.

Para llevar estos objetivos de recaudación, de regulación del comercio exterior, de protección de la sociedad, y este es un objetivo que yo pediría que empecemos a agregar, hemos tratado de que cada vez sea más apropiada y transparente la legislación. Acá se ha dicho que el código aduanero es una asignatura pendiente y coincido. Tratamos de que los procedimientos sean simples. Tratamos. Tratamos que los procedimientos puedan transmitirse al sistema. El sistema exige que la cosa sea binaria. Que sea sí o no. Eso lo estamos tratando de hacer tanto en el campo impositivo como en el aduanero. Y tratamos que los procesos de control estén basados en la estrategia de valoración del riesgo y seleccionar los objetivos de más alto riesgo. O sea algo de lo que se dijo aquí, coincidimos. Tal vez uno de los mayores desafíos de las administraciones aduaneras es mejorar el servicio de comercio exterior y al mismo tiempo disminuir los controles logrando la baja de los costos operativos de los importadores y exportadores para que sean competitivos. Naciones Unidas ha dicho que el excesivo papeleo, los excesivos sucesivos requerimientos burocráticos hoy se llevan entre el 2 al 10% del porcentaje total. Eso es algo que tenemos que atacar. Tenemos que atacar también la falta de coordinación entre los distintos organismos, tenemos que atacar también el inadecuado uso de información informática. Empezamos a tener mucho abuso, tuvimos que darle un uso gerencial. Tenemos que atacar la corrupción. Evidentemente hay casos de corrupción. ¿Cómo se ataca la corrupción? Introduciendo sistemas, separando la relación del hecho y de la gente, tratando de jerarquizar al personal, tratando de que el que actúa bien se sienta soportado, se sienta contenido y apoyado. Es lo que tratamos de hacer todos los días, defendiendo a los agentes que tienen algún problema judicial.

Para una administración aduanera el tiempo que lleva la liberación de la mercadería de los controles aduaneros es uno de los problemas que concierne a la comunidad importadora. Las mercaderías que no son liberadas no son productivas. Por ello es importante ir reduciendo los tiempos. En eso estamos, las estadísticas demuestran que vamos caminando no todo lo rápido que necesitaríamos caminar. Cosas que se han hecho y algunas las mencionaba Eduardo Capullo, declaración electrónica para la mayoría de las transacciones, liberación de la mercadería basada en información comercial, las aduanas domiciliarias, la implementación de facilitación de comercio entre el gobierno y el sector privado, controles basados en el riesgo, luchas contra la corrupción, precintos a contenedores y camiones, requerimiento de garantías a transportistas, accesos a las bases de DGI, generalización del sistema María, operativos conjuntos entre DGA y DGI. Estamos reviendo el tema de importadores y exportadores. Otorgamientos de certificados de reducción en la retención del IVA, módulo de valor, Moceba, módulo de cancelación de tránsito, simplificación de trámites aduaneros con multinota, información general en la página web de AFIP. O sea, ir introduciendo una noción del servicio al cliente. Y Eduardo Cassullo hoy ha terminado comentándoles que estamos recibiendo un poco al e-commerce en nuestra administración. Eso es lo que estamos haciendo en la aduana y quería comentarles también como AFIP qué estamos haciendo. Estamos tratando de incrementar la percepción de riesgo en la lucha contra la evasión y el fraude tributario y aduanero. Tenemos desde ayer un plan de fiscalización, desde el 1ero de Enero, perdón. Estamos haciendo auditorias informáticas a 100 mil contribuyentes. Estamos trabajando con el computador sin ir a la casa del contribuyente. Estamos haciendo un control intensivo en base a cruce de datos sistemáticos e inteligentes. Estamos trabajando con todos los organismos de control. Nosotros pensamos que el estado es uno, DGI trabaja con la aduana, trabaja con ONCA, trabaja con los organismos de la Secretaría de Agricultura, trabaja con Industria. O sea, una labor conjunta del estado para dar servicio. Estamos tratando de mejorar la eficacia de los organismos de control, el aprovechamiento de la información disponible, para incentivar el cumplimiento voluntario. Hoy hay base de datos Fisco que permiten a los inspectores ir con la información a la casa de cada contribuyente. Estamos tratando de llegar a tener una cuenta consolidada de cada contribuyente. Automatizando contribuyentes medianos y pequeños, estamos desarrollando una página de Internet y estamos tratando que por Internet el contribuyente se informe, que baje los formularios, que por Internet se entere de cuáles son los dictámenes internos, esos que antes se guardaban y se vendían, van a estar todos en Internet para que sepan la jurídica y cuál o tal lado qué opina. Eso es transparencia.

Estamos poniendo todas las normas en Internet, estamos permitiendo que se puedan declarar los impuestos por Internet, y estamos permitiendo que se puedan pagar los impuestos por Internet. Esto quiere decir que desde la casa de cada uno lo vamos a hacer. Y esto que es así va a transponerse para la aduana también. Vamos a tratar de que se pueda hacer una aduana sin papeles. No es fácil. El presupuesto de la AFIP de 1600 millones de dólares de hace cuatro años lo tenemos en 950 millones. Cuando yo asumí teníamos una deuda de 402 millones de dólares. Hoy está en 120, o sea que no es fácil. Las cosas se están haciendo porque en muchos lados ha renacido la camiseta. Yo voy muchos sábados a la AFIP, Sericano va a la DGI, Cassullo lo van a encontrar muchos sábados y feriados en la aduana. Y no está solo. Está con gente que no tiene horas extras, no quiero una demanda gremial de Carlos, está con gente que no tiene muchas horas extras, que no tiene muchos medios, pero empieza a tener de nuevo una gran camiseta. Y yo creo que es más que la camiseta del aduanero, yo cuando asumí en la casa de gobierno pedí que los aduaneros volvieran a sentir la camiseta, en algunas cosas habré acertado en otras habré errado pero creo que el impositivo tiene su camiseta, porque que tengan su camiseta es que tengan la camiseta del país. Es simplemente que en esas funciones indelegables del estado....

...no es porque no trabajemos, es porque pensamos dos veces cuando firmamos antes si le pasamos nuestra ineficiencia a los operadores con nuestros sistemas o tratamos de ser eficientes y no firmamos una resolución. Eso es lo que estamos haciendo con muchísimos problemas. Y además con bastante incomprensión de la sociedad. Porque han buscado chivos emisarios.

En la recaudación de impuestos yo revisaba las series estadísticas y me encontré que estábamos, en el 2000, con 13.66, 13.66 del producto en impuestos exclusivamente. Entonces me decía, no es tanta la ineficiencia porque el crecimiento es permanente. En los tiempos de aduana, revisaba y encontraba que habíamos bajado. Veo que tenemos un sistema de tránsito electrónico, quiere decir que algo estamos haciendo. Pero no podemos hacer lo que la sociedad no hace. Si la sociedad no pide factura, nosotros no podemos exigir, con cuatrocientos inspectores que se pida factura. Si la sociedad no denuncia y compra alegremente mercaderías entradas en negro, no podemos sustituirlos. Tenemos la cantidad. No podemos poner un inspector por cada hombre. Si la sociedad alegremente ignora que tenemos que reorganizar las fronteras, porque en la amplia frontera hay dos o tres puertitas que dicen aduana, pero por el otro lado hay aviones, hay camiones, en fronteras secas, hay barcos. Si no nos damos cuenta de eso, no nos damos cuenta de muchas cosas. Entonces, la propuesta desde la AFIP ¿cuál ha sido? Tratar de explicarle continuamente a la sociedad que evasión y contrabando son una cuestión que excede largamente a este humilde recaudador, a aquel humilde aduanero y al señor que está en la DGI. Y hemos tratado de privilegiar el trabajo de todos los días antes que los anuncios espectaculares de cada día. Y Uds. son los que tienen que juzgarlo. Creo que hemos avanzado bastante. Que alguien pueda trabajar informáticamente con la aduana es importante. Pero que los distintos grupos puedan ir a la aduana y discutir las cosas en la aduana, porque es su casa, también es muy importante. Y que las cámaras empresarias, muchas veces discrepando, estén continuamente en la AFIP o en la DGI también es importante porque yo no creo en el miedo. En el miedo que hicieron algunos hubo 30 mil desaparecidos. Eso en el estado de derecho no funciona. Creo en el riesgo. Creo en el riesgo que creen las computadoras y que entonces podamos solamente ver algunas cosas, tener que ver en aduana, o en impositiva, tener que ver algunas cosas que el computador nos dice, mire esto está fuera de control, fuera de estándar. Pero yo no creo en el miedo. Creo en la educación de la sociedad, creo en los sistemas, y creo fundamentalmente que esto sea concebido por todos, una política de estado. Fuera de las camisetas. Y en eso el Presidente de la República, el Dr. De la Rua, les aseguro que está empeñado. Ese teléfono que sonaba, no lo puedo apagar nunca porque tiene una cosita roja, por allí llama ese señor, y por ahí lo llama a las dos de la mañana de un día domingo y está con un empresario y dice, escuchame, ¿ con esto qué hicieron? O lo llamó a Casullo ayer y le dijo ¿a quién pusiste en tal lado porque yo quería saber si es una persona de bien? Y entonces, desde allí comienza y esto lo tiene que tomar como bandera toda la sociedad. Les agradezco que me hallan escuchado y muchas gracias.